Etapas de formación

Por medio de la formación se va asimilando nuestro estilo de vida y misión, desde:

La identidad del Misionero del Espíritu Santo se va logrando por un proceso gradual de trabajo en la autenticidad de la persona, en la personalización de nuestros valores e ideales a la luz del Evangelio y nuestra Espiritualidad, y una apropiación creciente de la realidad a varios niveles especialmente desde las personas más vulnerables.

La formación se divide en básica y permanente.

LA FORMACIÓN BÁSICA está compuesta por cinco etapas:

Como criterio de la Provincia de México, todos los Misioneros del Espíritu Santo, una vez terminados los estudios de Teología, realizan una especialización o posgrado. 

Formandos 2015

LA FORMACIÓN PERMANENTE es la que tiene todo Misionero del Espíritu Santo de manera periódica a lo largo de toda su vida para mantenerse actualizado y renovado en su ser y quehacer.