Un encuentro profundo con Dios y con la propia vocación
El noviciado es una etapa donde el joven prueba de manera más plena la vida del Misionero del Espíritu Santo. Es un tiempo de vida comunitaria intensa, de misión cercana en Querétaro y de amplios espacios dedicados a la oración, el estudio y el discernimiento.
Durante este proceso, el novicio se toma la distancia necesaria para entrar en su interior, releer su historia personal,
aprender a escuchar a Dios y dejarse enamorar por Jesús y su proyecto de amor.
Desde esta experiencia profunda, puede discernir con mayor claridad el llamado vocacional que Dios le va revelando.
Es un camino de transformación, de búsqueda sincera
y de encuentro con la misión que da sentido y plenitud.
