Dos años para vivir la misión desde dentro: servicio, vida comunitaria y acompañamiento a jóvenes,
como un verdadero Misionero del Espíritu Santo.
La Etapa de Formación en el Servicio Apostólico (EFOSA) es un espacio donde el joven se integra plenamente a una comunidad parroquial, conviviendo como un hermano más mientras desarrolla habilidades pastorales y madura su camino vocacional.