Amar sufriendo y sufrir amando, este debe ser mi paso por la tierra[1].

“Yo soy Amor, y hasta la locura amo a los hombres […] yo sufrí por restituir la gloria a mi Padre por renovar con mi Sangre la imagen de Dios borrada en las almas por el pecado, esdecir, sufrí por dos amores que pueden condensarse en uno solo. Sufrí por el amor a mi Padre, y por el amor a las almas”[2].

“La salvación de las almas, hijita, es también mi ardiente deseo: por esto morí en una Cruz, por esto me quedé en la Eucaristía, por esto el Apostolado de la Cruz”[3].


[1] CC 11,325: 4 noviembre 1899.

[2] CC 5,131-132: 10 abril 1895.

[3] CC 5,132: 10 abril 1895.


P. Vicente Monroy Campero, MSpS