El pasado domingo 4 de agosto en el Templo San José del Altillo, con la presencia de los Misioneros del Espíritu Santo salientes y entrantes, la comunidad parroquial celebró una sentida eucaristía como cierre de una etapa en este importante lugar para nuestra congregación, abriéndolo al mundo como un “Centro de Espiritualidad” que permita difundir la acción de Dios en su paso por la vida de nuestra beata Conchita.

Fue un momento para agradecer a la comunidad de Misioneros saliente por su servicio y desearles lo mejor en sus nuevas misiones. También de poner en manos del Señor el proyecto naciente y a la comunidad que tendrá a su cargo esta importante encomienda. Finalmente, fue un momento para tomar conciencia de que este es un llamado para colaborar todos, como Familia de la Cruz, en este propósito de dar a conocer al mundo a Conchita y su Espiritualidad, sintetizada en su clamor y búsqueda: “Jesús Salvador de los Hombres, Sálvalos”.