Finalizando nuestro año y luego de casi dos meses del inicio de la campaña les compartimos lo que, desde ese momento hasta hoy, hemos podido realizar por ellos:

  • Acopio: Realizado en la Casa de la Santa Cruz del Pedregal donde recibimos: cobijas, carriolas, mochilas, artículos de higiene personal, zapatos, ropa para el frio, para bebés, niños, niñas y adultos y alimentos no perecederos como frijol, arroz, atún, jugos, agua y leche de fórmula.

 

  • Alimentación: Con el apoyo de las hermanas Oblatas, las Hijas del Espíritu Santo, las Misioneras Eucarísticas de la Santísima Trinidad, personal de Cruces y del Economato de los MSpS, Provincia de México se prepararon comidas, desayunos y cenas para aproximadamente 400 personas cada vez.

 

  • Salud: Médicos voluntarios ofrecieron atención médica, en ocasiones con sus respectivos tratamientos, a niños y adultos quienes fueron atendidos por diferentes causas, entre las que primaban las afecciones respiratorias.

 

  • Voluntariado: Contamos con voluntarios en el acopio, en la preparación y distribución de alimentos, en la entrega de ropa y frazadas y en algunos acompañamientos más personalizados. Además, los jóvenes del noviciado de Querétaro caminaron durante algunos días con las personas de la caravana, brindándoles compañía, escucha y apoyo en lo que fuera necesario.

 

  • Aporte económico: Recibimos donativos personales e institucionales entre los cuales se encuentran colegios, instituciones y congregaciones de la Familia de la Cruz de diferentes lugares de la República de México, de California y de la comunidad de MSpS de Madrid, quienes rápidamente enviaron la suma de € 3,200.oo.

Parte del dinero recibido se utilizó para la atención de las personas migrantes durante su estadía en la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca de Ciudad de México. Además, estamos apoyando a las asociaciones: Casa del Migrante en Tijuana, A.C. y Justicia en el Camino, A.C. (FM4) quienes ofrecen ayuda a quienes han decidido solicitar asilo en México o personas que aún se encuentran en el proceso de decisión respecto a su futuro y condición migratoria.

En medio de tanta dificultad, nuestros donantes y voluntarios han sido signo de esperanza, de fraternidad y de construcción de Reino. De corazón a cada uno de ellos ¡gracias!, las sonrisas y el agradecimiento de nuestros hermanos centroamericanos son sin duda la más grata recompensa.

Equipo de Dignidad y Solidaridad